El filo de la indiferencia: Juan Esteban Bastidas y el grito que nadie quiso escuchar
Lo que ocurrió recientemente en el Hospital Universitario del Valle (HUV) no puede quedarse en un video viral de WhatsApp o en una noticia judicial de un minuto. Cuando Juan Esteban Bastidas , un joven de apenas 20 años, empuñó un machete en los pasillos del hospital, el mundo vio una amenaza, un delincuente o un loco. Pero la historia detrás del arma es el reflejo de una sociedad que solo reacciona cuando el dolor se vuelve peligroso. Un arma en el lugar de la sanación Hablemos con claridad: entrar a un centro asistencial con un machete es un acto violento y de altísimo riesgo. No podemos, bajo ninguna circunstancia, romantizar el uso de la fuerza. Médicos, enfermeras y pacientes vivieron momentos de terror que nadie debería experimentar en un lugar destinado a salvar vidas. El machete no fue una "herramienta de comunicación", fue una acción desesperada que cruzó todos los límites de la seguridad ciudadana . Sin embargo, la pregunta incómoda no es qué hizo Juan Esteban,...

